LA VIOLENCIA ASOCIAL Y LA TEORÍA DE CLASES LIBERTARIA

 

– Daniel Rodríguez Carreiro –   

  Rory Miller es un experto en seguridad y en defensa personal que ha escrito numerosos libros sobre la violencia. Además del estudio de las técnicas concretas más efectivas para defenderse de un asalto criminal, Miller realiza en alguno de sus libros un análisis general sobre los distintos tipos de conflicto que existen y las motivaciones que subyacen a cada uno de ellos.[i] Este es un análisis muy importante puesto que la forma más efectiva de minimizar el peligro varía según sea el tipo de conflicto al que uno se enfrente. Así, según Miller, los dos tipos principales de conflicto que existen son el social y el asocial.

  El conflicto social está relacionado con la pertenencia a un determinado grupo y sucede en el interior del mismo (en el pasado ese grupo lo constituía una tribu o una aldea, actualmente puede ser una empresa, un club deportivo, una familia, etc.) En este tipo de situación los problemas que dan origen al conflicto tienen que ver con el estatus y la estima que un miembro en particular ostenta en el seno de un grupo. Miller alude a la importancia evolutiva que tiene para la supervivencia de un individuo la pertenencia a un grupo y los mecanismos psicológicos inconscientes que promueven el deseo de los miembros de evitar su expulsión del mismo. Los principales problemas que pueden surgir están relacionados con la pertenencia (quién está dentro del grupo y quién no), la aplicación de las normas (cómo se hacen las cosas en un grupo concreto) y la jerarquía (quién tiene un mayor estatus social) Para evitar tanto la violencia abierta como el incumplimiento de las normas que crean la identidad de grupo se tiende a desarrollar mecanismos de sanción social que minimizan la violencia. El conocimiento de las reglas (formales e informales) y la socialización en las mismas es fundamental para la continuidad de la identidad de grupo.

  El conflicto asocial es completamente diferente. Es un conflicto que una de las partes inicia, de manera utilitaria, con la mentalidad de un predador. Cuando un cazador persigue a un animal por su carne intenta maximizar su eficiencia y matarlo con la mayor rapidez y seguridad posible. Su intención es extraer recursos de su presa. Eso es lo que hace también el criminal asocial que busca conseguir algo de su víctima. El predador no está condicionado por cuestiones sentimentales relacionadas con la pertenencia o el estatus sino que opera de forma estrictamente utilitaria y cerebral buscando la forma más segura de someter a su víctima.

  El conflicto social, según Miller, raramente produce grave violencia. Sin embargo es el tipo de conflicto al que está acostumbrada la mayor parte de la gente. Por eso cuando alguien sufre un ataque de tipo asocial existe la tendencia a que reaccione empleando las habilidades sociales y los mecanismos de pacificación característicos de un conflicto de tipo social. Pero estas habilidades son inapropiadas y contraproducentes en este caso. De hecho, el conocimiento de las normas sociales será utilizado por el agresor a su favor. El predador busca una víctima pasiva que no se resista, que no pelee, que sea predecible. Utilizará todos los recursos a su disposición (como la intimidación o la esperanza) para que la víctima mantenga su mentalidad social y apacible durante el mayor lapso de tiempo con el objetivo de evitar que se defienda.

  Esta discusión sobre los distintos tipos de conflicto y violencia es reseñable para aquellos que están interesados en la teoría política libertaria porque tiene relación con un aspecto de esta tradición de pensamiento al que, a veces, no se presta suficiente atención: el análisis austro-libertario de las clases.

  Muchos autores de esta tradición de pensamiento han destacado que la posesión y utilización del poder político crea dos clases diferenciadas con intereses contrapuestos[ii] [ii]. Sheldon Richman resume esta idea de la siguiente forma:

El poder coercitivo fiscal del gobierno crea necesariamente dos clases: los que crean y los que consumen la riqueza expropiada y transferida por ese poder. Aquellos que crean la riqueza naturalmente quieren mantenerla y dedicarla a sus propios propósitos. Aquellos que desean expropiarla buscan maneras cada vez más inteligentes de adquirirla sin incitar resistencia. Una de esas maneras es la difusión de una elaborada ideología del estatismo, que enseña que el pueblo es el Estado y que, por lo tanto, la gente se paga a sí misma cuando paga impuestos.[iii]

  Un depredador crea víctimas y éstas son enemigos potenciales. La mejor manera para evitar la resistencia es conseguir la aceptación de esa depredación como algo legítimo, una aceptación que puede variar desde un apoyo entusiasta hasta una resignación pasiva. La mayoría de la gente debe renunciar a la resistencia contra la expropiación para asegurar la tranquilidad de los expropiadores y una de las mejoras formas para conseguir esto mediante una elaboración ideológica que oculte la existencia de clases con intereses contrapuestos.[iv]

  Podemos decir que, para la teoría de clases libertaria, la ideología estatista busca promover la pasividad, previsibilidad y no resistencia de la gente con el objetivo de facilitar la extracción de sus recursos empleando mecanismos similares a los que Rory Miller concibe como propios de la violencia asocial. Para conseguir una víctima pasiva que no se resista, que no pelee y que sea predecible intenta que la víctima de la depredación mantenga su mentalidad social y apacible durante el mayor lapso de tiempo con el objetivo de evitar que se defienda. Y, para ello, lo más útil es propagar la idea de que su acción no representa en realidad un ejemplo de violencia predatoria sino un proceso social donde es la propia gente la que decide voluntariamente qué va a hacer con sus recursos.

[i] Rory Miller (2014), ConCom: Conflict Communication. A New Paradigm in Conscious Communication.

[ii] Ver Ralph Raico, “Classical Liberal exploitation theory: a comment on Professor Liggio’s paper”, The Journal of Libertarian Studies, vol. 1, no. 3 (1977) pp.179-183. Como explica Raico pensadores liberales como Dunoyer o Richard Cobden desarrollaron, antes que Marx, una teoría de clases libre de los errores que se derivan de la teoría económica marxista.

[iii] Sheldon Richman, Libertarian Class Analysis, https://www.fff.org/explore-freedom/article/libertarian-class-analysis/

[iv] Hans- Hermann Hoppe, “Marxist and Austrian Class Analysis”, The Journal of Libertarian Studies, vol. IX, no. 2 (1990), pp. 79-93.

2017-06-21T22:40:47+00:00

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